Sé que hace un tiempo yo te dije que me consideraba a mí misma como una mujer con voluntad.
Que en su vida había hecho surgir grandes cambios radicales.
Sé que te dije que era una mujer que luchaba por lo que quería, que no se daba por vencida
facilmente.
Me describí como perseverante.
Pero hoy, en esta madrugada me estoy autocuestionando.
¿Soy perseverante o no seré, tal vez, una necia?.
Quizás lo único que soy es eso, necia y terca. Quizás sólo quiero que lo nuestro funcione cuando ambos sabemos que no hay oportunidad.
Entonces... ¿Qué debería hacer yo, sabiendo esto?.
¿Debería olvidarte?, pero... ¿qué hago con esto que tengo adentro?, ¿qué hago con estas poesías, escritos, cartas que nunca te entregué?, ¿qué hago con los besos que nunca me robaste?, ¿con las sonrisas?.
¿Qué hago con todo aquello que quería entregarte?.
No puedo simplemente quemar los manuscritos, no puedo cerrarle la puerta a mis sentimientos, no puedo evitar sonreír ante esos recuerdos que me carcomen cada madrugada.
Llamame loca, pero me es imposible olvidarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario