Algo que me acuerdo y de lo que siempre me río es el cómo te conocí. Va, en realidad, no es éso, sino la primera vez que te ví; lo que causaste en mí.
Primero debería explicar el contexto, pero eso implica ser demasiado explícita con algo que es lo suficientemente privado como para decir que únicamente éramos dos personas totalmente lejanas y contrapuestas que no estabn destinadas a cruzarse en esa instancia de sus vidas. Quizás mi perspectiva sobre vos fue incierta, subjetiva. Pero te ví y me resultaste un poco egocéntrico y confiado. Mentón en alto, personalidad despreocupada y postura desgarbada. Nada parecía importarte. Misterioso. Imposible.
Quién iba a decir que la nena que en ese momento de su vida se sintió inferior iba a ser ahora lo que es?.
"Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos."
martes, 4 de noviembre de 2014
Me río
Suscribirse a:
Entradas (Atom)