Se abrió la puerta,
ella se fue,
con pasos ingrávidos,
mirada furtiva,
como una criminal.
Se cerró,
y yo me escondí,
debería irme.
En la otra habitación se escucha,
la cama rechina,
la chica suspira.
Y él,
excelente ilusionista,
le vende con forma de caricia,
una mentira.
Ambos despiertan,
¿qué pasó?.
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