Soy un desastre,
por fuera,
y por dentro.
Soy un desastre,
buscando,
indagando,
pensando,
y preguntándome,
¿y ahora?.
No sé lo que va a pasar,
pero no importa,
porque ahora sólo estas vos,
esta noche fría de Julio,
y la avenida que tanto conozco,
la que lleva a casa mientras,
mirándome a los ojos,
estamos prendiéndonos fuego.
Me dejé ir la noche pasada,
la ducha me ahogó,
el papel se mojó,
¿qué había escrito?,
el alcohol me delató.
Esto que prendiste,
esta brecha inmaculada,
me consume poco a poco,
soy casi cenizas,
soy un un montón de sedimentos,
perdidos en un beso que no fue beso.
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