Me abrazo el dolor. En estos casos no hay nadie que lo haga por mí, no dejo que nadie vea mi lado oscuro o muerto (si es que algo de vida me queda).
"Basta, Valentina. Dejá de joder y lavate la cara" me digo. Soy fuerte y puedo matarme todas las veces que quiera. Resisto el ahogo, el poco pulso, los golpes y ataques. No soy como mis hojas de poesía. No me rompo ni me deshago.
Sí, soy distante, fría. Estoy destrozada y hecha cenizas, ¿y qué? soy y estoy sin importar cómo.
Soy la pared fría de la ducha, la caja que guardo con un dibujo suyo y una entrada de cine que maltrato cada vez que recuerdo, soy mis daños, soy The Dark Side of The Moon escuchado bajo un agua gélida y estancada. Soy una nena lastimada, una traga libros, una escapista, una rencorosa, estúpida, rebelde adolescente de quince años. Soy hija, soy hermana, prima, amiga, enemiga. Víctima. Agresora. Indiferente.
Soy tantas cosas que no se qué soy.
Soy todo menos yo.
Soy más de lo que era y menos de lo que quiero ser. Mi modelo es una utopía.
Me da miedo perderme. "No me dejes ahora" le escribo a alguien aunque no lo envío.
Escribo porque no quiero llorar. Sería mentira si digo que nunca lloro, porque lo hago, pero no quiero. Miro la lámpara para que se me sequen los ojos. Suena Karma Police. Entra el frío por la ventana. Lunes, medianoche exacta.
Mejor me voy a dormir. Ojalá pudiera hacerlo por siglos hasta que mi cuerpo se desintegre.
En mi lista de tareas pendientes anoto " — Conseguir una espera cercana" justo debajo de "— Comprar pasta dental y completar la carpeta de biología".
Bueno, ahora sí. Me levanto 6 am. Espero estar mejor. Igual no estoy mal... simplemente estoy.
Ah y si de casualidad vos me estás leyendo, estuve pensando en que quizás entenderías lo que me pasa. Igual no quiero hablar de ello.
Nos vemos.
"Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos."
jueves, 3 de septiembre de 2015
Junio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario