Viernes 14:41. Afuera llueve, adentro también. Parece que nunca va a parar.
Me pregunto si tendrás frío allá donde estás, si pensaste en mí aunque sea una vez.
Me acuerdo que una vez me dijiste "sos un laberinto, tenés demasiados pasillos oscuros que no llegan a ninguna parte".
Ahora nos encontramos vacíos, ahora ya nos conocemos mejor. Ya no sos más ese deshumanizado Irreversible de 21 años que sólo aspiraba a la muerte. Ya no soy la dura Vórtice a la que nada le importaba, la que sólo tenía rebelión.
Te veo y sólo encuentro ausencia. No venís de otro mundo, sólo sos patéticamente poético. Sos literatura y un conjunto de clichés.
Y yo ¿qué decir de mí?
No pude ser distante con vos, ni siquiera fría. Me encontraste vulnerable, sensible y débil. Ya no me ves como la que recibe los golpes con la mente en alto, aunque lo haga. Aunque todavía sufra en silencio.
"Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos."
jueves, 6 de agosto de 2015
Invierno II.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario