¿Qué te parece si te ayudo a recordar?. Remontémonos varios años atrás, cuando nos conocíamos y nos veíamos casi todos los días, remontémonos al momento en el cual tu opinión me importaba. En ese tiempo yo era la niña que se sentaba adelante de todo, que respondía las preguntas de los profesores, que hacía la tarea. Sí, creo que de esa forma tú veías, así me veían todos. Sin embargo, yo tenía muchas ideas para compartir. Tenía una mente llena de palabras que no me costaba expresar, me encantaba leer y vivía en mi mundo. Sin embargo, el vivir en mi burbuja, resguardada de los demás, no era un escudo para sus críticas destructivas. Yo las escuchaba, las entendía, las sufría, las lloraba. ¿Qué creen que era yo?, ¿Creían que era estúpida?, ¿Creían que estaba salvada de sus insultos superficiales de niños crueles?. Nunca estuve cuidada de su falsedad, ni de su hostilidad. Siempre había sido subestimada, maltratada, minimizada, censurada. A veces era por tener sobrepeso, otras veces era por ser diferente, por las ideas que tenía. Y la peor parte, es que yo no hacía como que no me importaba. Yo no fingía que era fuerte, yo era transparente. Hasta a veces lloraba enfrente suyo. ¿Y qué me van a decir?, ¿Que no se daban cuenta?, ¿Que no era su intención?. Porque no se los creo. Nunca se los creí. Y no sé la razón, nunca la entenderé. No la entiendo porque no sé qué ganaban haciéndome daño, ¿era divertido verme llorar?, ¿era divertido ver como mi autoestima estaba por el piso?. Porque en realidad deberían haberme ayudado, ¿no lo creen?. Si veían que no tenían un verdadero círculo de amigos, ¿por qué no me unían?, yo siempre intentaba integrarme. Y es más, si me integraban era porque querían algo que yo podía darles. Era por un interés. Y ahora me doy cuenta. ¡Qué ilusa era! ¿Por qué iban a querer acercarse a mí?, Si yo era la típica chica que no la conocía nadie, la chica que no tenía novio, de la cual nadie gustaba. La fea, la gorda, la nerd. La que no tenía vida social, ¿Para qué querrían acercarse?. Pues yo les diré para qué, para conocer perspectivas nuevas, para poder ver un pensamiento realmente maduro para la edad, para poder develar lo que llevaba oculto. ¿Y les digo algo más?. Deberían haberse acercado para sacarme el dolor de adentro. Deberían haberse acercado simplemente porque querían conocerme y ver si todos los rumores eran ciertos. Deberían haberse acercado para poder ver más allá de los pómulos engordados, del pelo enredado o de lo superficial. Pero fueron todos unos cobardes.Igualmente, no sé para qué digo todo esto. No sé para qué sigo luchando. Si aún ahora, que hemos crecido, me ven por la calle y me agreden. Pero ahora no lloro. Porque conocí a personas que valen la pena mucho más que ustedes, personas que me ayudaron a salir adelante, a limpiar todo el desastre que me dejaron dentro. A sanar todas las quemaduras en mi corazón. Ya no me importa tu opinión, porque tu perspectiva está llena de odio, rencor, hipocresía, falsedad, individualismo, hostilidad. Tu opinión es negativa, llena de destrucción.
Y entonces te preguntarás: "¿Para qué gastás tu tiempo en escribir esto si estás gastando palabras en personas que no vale la pena gastarlas?". Bien, esto lo hago porque le quiero ser fiel a la niña interior que sufrió todo ese tiempo. Le soy leal al yo que quería demostrarles que se puede cambiar. Que puedo ser querida. Porque a pesar de todo, a pesar de todo el daño que me causaron, pude cambiar. No me estanqué. No me rendí. Les demostré que soy más de lo que piensan, que no debo ser subestimada. Que no debo ser calificada o evaluada por nadie.
¿Recordaron?. Espero que lo recuerden porque yo lo hago como si fuera ayer. Las lágrimas cayéndome por la mejilla. Mis ojos en el espejo. Sus insultos en mi cabeza como si me las estuvieran gritándo en el oído. Lo recuerdo perfectamente. Me afecta hasta el día de hoy. Entonces, ahora que recuerdan quién era (porque ya ni deben de saber quién soy) voy a mostrarles lo que soy en el presente.
Ahora sigo teniendo las mismas opiniones, pero más maduras, evolucionadas. En cambio, vos vas a tener siempre la misma mente de mierda, siempre superficial, evaluativa, una mente de porquería, negra.
Ahora, no me pueden juzgar por el físico, porque por más que no sea perfecta, estoy bien.
Ahora, mi autoestima no está en el piso. Pero no fuiste vos el que me ayudaste.
Ahora, me expreso. Me van a tener que escuchar.
Cambié. No soy la misma.
Igualmente, en mí no se aplicó la típica frase "Lo que no te mata te hace más fuerte". Porque todo lo que tuve que pasar no me hizo más fuerte. Nunca las cosas malas de la vida me hicieron inmune a nada. Me hicieron más débil y precavida. Precavida porque no quiero que me vuelva a pasar. Y débil porque me hiere. Y las heridas no suman, las heridas restan.
Así que vine a esto. A cumplir mi promesa. Vine a decirte que te podes ir a la mierda, que podes asfixiarte con los insultos que me dijiste toda mi infancia. Podes tragarte todo tu veneno. ¡Mirame! Soy feliz. Tengo una vida genial. Y no creo que vos la tengas, porque estás rodeado de mierda. Sin embargo, no quiero que pases lo que yo pasé.
Nadie se lo merece.
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