No, no lo hagas.
Ya esperaba esa contestación,
esa palabra llena hermosura,
hermosura que duele.
No, no lo hagas.
Ya te estaba empezando a olvidar,
ya te estaba superando.
No, no lo hagas.
Ya dejaba de llorar,
Ya dejaba de lamentarme.
No, no lo hagas.
Estaba empezando a valerme,
Estaba empezando a quererme,
Estaba empezando a creerme que merecía algo mejor.
No, no lo hagas.
¿No te das cuenta que me duele?
¿Querés estar siempre presente en mí?
No tenías que ser así de egoísta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario